Cuando un familiar o persona allegada fallece, en muchas ocasiones supone disputas y problemas para aquellas personas cercanas a él por motivo de la herencia.

Al día de hoy es uno de los temas más concurridos debido a la problemática que ocasionan. Así es importante saber que es una herencia y qué tipos podemos encontrar.

HERENCIA Y SUS DIFERENTES ETAPAS

Lo que nosotros entendemos por herencia, el Código Civil en su artículo 659  la define como aquella que “comprende todos los bienes, derechos y obligaciones de una persona, que no se extingan por su muerte”.

La herencia es un hecho en si, pero hay una etapa durante ese traspaso de bienes y derechos de una persona fallecida a otras:

Cuando la persona fallece se hace cargo de la herencia el heredero, aunque en muchas ocasiones hay albaceas, administradores, etc. En concreto observamos varios pasos que se deberían seguir para una correcta transmisión de los bienes y derechos:

 En primer lugar destacamos el periodo de la apertura de la sucesión: éste se produce en el momento de la muerte del causante. Los derechos de la sucesión de una persona se transmiten desde el momento de su muerte según el artículo 667 CC. El acto por el cual una persona dispone para después de su muerte, de todos sus bienes o de parte de ellos, se llama testamento. A este concepto, hay que equipar también la declaración de fallecimiento que también produce la apertura.

Seguidamente observaremos el periodo de la delación, donde se ofrece la herencia a los herederos. Distinguiremos el término vocación y delación determinando si es el llamamiento de alguien a la herencia, ese llamamiento lo hace el titulo jurídico que lo adjudica, la ley o el testamento (vocación) o el llamamiento a la herencia porque tiene capacidad para suceder (delación).

Por último tendremos la aceptación de la herencia, exigiéndose una aceptación expresa o tacita de ésta.

DERECHO DE SUCEDER

Respecto al derecho de suceder unos bienes o derechos debemos atender a tres puntos importantes:

Por un lado que el derecho de sucesión puede ser voluntaria o testamentaria, es decir,  que el causante o difunto ha determinado a quien deja sus bienes y derechos mediante un negocio jurídico unilateral y formal que es el testamento, por eso lo llamamos sucesión testamental. Si el causante no ha hecho testamento o lo ha hecho pero no es completo, entonces aparece la sucesión legal.

Por tanto la sucesión legal o ab intestato es cuando la determinación del sujeto la hace la ley, así se intentará que sea una transmisión de la herencia de la manera más justa posible. El código civil nos lo muestra en su artículo 658  donde cita textualmente: “La sucesión se defiere por la voluntad del hombre manifestada en testamento y, a falta de éste, por disposición de la Ley. La primera se llama testamentaria, y la segunda legítima”.

Por último tendríamos que distinguir la sucesión legítima, a la que podríamos definir como una coordinación entre las dos anteriores: en ésta la ley reconoce a determinadas personas vinculadas familiarmente con el causante, cónyuge, ascendientes etc, el derecho a suceder en una parte de los bienes y derechos al causante, aun en contra de la voluntad de este, es la llamada legitima y a los familiares, legitimarios.

A modo de conclusión decir que antes de pensar en si vamos a recibir una herencia por parte de un familiar fallecido, deberíamos atender a qué tipo de herencia nos enfrentamos y así hacernos una idea de la manera en la que se va a transmitir y quienes serán las personas a las que les va a pertenecer dichos bienes y derechos.

Eva Paniagua Cantero.